sábado, 22 de agosto de 2015

Líneas rojas

¿Ha visto la entrevista? Qué guapa está y qué encantadora es, la cabrona. ¡Qué gran trabajo hizo Esther Tusquets! Siempre creí que su mejor edición había sido Un instante de felicidad, pero no: fue Milena. ¡Una incunable!

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Ah, no, no. Hasta ahí podríamos llegar. De Paco... Le ha llegado el momento de elegir: o ella o yo. Soy incompatible, ¡y usted debería serlo también!, con alguien que va a pasar el verano con Javier Cercas. 
Hay líneas rojas, De Paco, hay líneas rojas. 
A.

jueves, 30 de julio de 2015

Breviario del divorciado

Tu abogada te advertirá de que lo peor está por venir. Es incierto: lo peor del desamor ha sido ese rubor fantasmagórico, tan áspero, de tener que rozarse desnudo.
Gracias al Spotify, el reparto de la música ha dejado de suponer un quebranto, así que bendice el progreso general de la humanidad o, cuando menos, no lo maldigas.
No te avergüences si sigues diciendo 'mi mujer'.
Tampoco si, por un instante (de debilidad), la razón se pone de su parte.
No le añadas el adjetivo 'ex' a todo lo que guarda relación con ella. El esfuerzo de balbucear mi ex suegro, mi ex cuñada o mi ex cuñado puede abocarte a que tu pasado se convierta en una suerte de ex vida donde quepan un ex barrio, una ex casa, una ex familia.
Si aún no te has convencido, pronuncia mi 'ex sobrina' y detente a escuchar el eco.
No te alarmes si, la noche menos pensada, reparas en que tu lado de la cama no es el izquierdo; si caes en la cuenta de que tú, joven divorciado, no tenías más lado que el que te impusieron.
Contravenir la costumbre de tener la nevera en perfecto estado de revista no es un reflejo emancipador. De quien te estás liberando es de tu ex, no del decoro.
No quemes sus fotos. Si lo hicieras, te percatarías de que el único que arde en esa pira eres tú. [Soñabais, ay, con comprar una masía en el Empordà para adecuarla como resort. Habría un pajar en el que tú editarías libros que sólo rendirían pérdidas. Ella cuidaría de los huéspedes con su habitual ingenio para hacer del mundo un lugar más amable, y una vez al año darías una cena amenizada por un cantautor (el primero sería Caetano Veloso; de hecho, la idea surgió tras ver su escena de Hable con ella).]
Que te llamara 'cari' siempre fue una osadía, de acuerdo, pero no se lo hagas pagar a la que venga detrás.
No te fustigues por haber abandonado el reciclaje: es la prueba de que tenías atributos veraces.
Abandonar el reciclaje no supone abandonarse a sí mismo. De vez en cuando, vacía el contenedor de la Nespresso. No te alarmes si, al visitarla, te tientas el bolsillo en busca de las llaves.
Renueva el cepillo de dientes con la misma asiduidad con que ella solía hacerlo.
Celebra cuantas cenas sean necesarias: son un pretexto fabuloso para comprar utensilios de cocina cuya existencia jamás habrías imaginado.
Utilizar a tus hijas como cebo para cazar jóvenes impresionables es bastante peor que hacer cola en Luz de Gas. Deja una copia de las llaves en el bar.
No andes gritando por ahí que (ya) no ves la tele.
Arriesga tu vida de vez en cuando. Sobre todo, e indefectiblemente, por amor.



Jot Down Magazine, 21 de julio de 2015

miércoles, 29 de julio de 2015

De Discépolo a Pisarello


El primero de abril de 1935, el compositor porteño Enrique Santos Discépolo, celebrado autor de "Cambalache", y la cancionista Tania, actuaron en el cine Coliseum de Barcelona. Como anunció días antes El Mundo Deportivo, el espectáculo que el dúo presentaba tenía "como principal atracción el de ser completamente nuevo para nuestro público”. No en vano, Discépolo se había propuesto una labor eminentemente pedagógica: afinar el paladar de los barceloneses, quienes, al parecer, gustaban por aquel entonces del tango truculento, patético, simplón. En la crónica que siguió a la actuación, Josep Maria Planes reseñó cómo Discépolo inició su número disertando sobre la corrupción que, a su juicio, asolaba al tango. “El verdadero tango”, clamó el poeta, “no tiene nada que ver con este producto de perfumería barata, lagrimoso y chirriante que unos fariseos han puesto de moda”. Al decir de Planes, “Discépolo es partidario del tango austero, simple de líneas, limpio y brillante como un mueble de clínica”.

Discépolo no ha sido el único argentino que pasó por Barcelona a despecho de su tiempo. Antes de que le reventara el corazón, el Gato Pérez dotó a la rumba catalana de planteamiento, nudo y desenlace, y la arropó con palabras como “ancestral”, “harmoniosa y “singular”, la clase de léxico que, hasta que él desembarcó en las Ramblas, estaba reservado a los cantautores. El Gato, en suma, no sólo rumbeó contra los 40 Principales, sino también contra el libro de estilo de la gitanería, es decir, rumbeó contra la rumba misma.

Del gran Ángel Pavlovsky, bastará una noche en el teatro Capitol en que, al dar una espectadora por descontado que él, luego de actuar, se convertía en otro, respondió: “Verá, señora, para hacer lo que yo hago, hay que ser un poco así”.

Es pensar en Discépolo, el Gato o Pavlovsky (o en Cortázar, Vázquez-Rial, Raúl Núñez,...) y lamentar que, de un tiempo a esta parte, Barcelona haya dejado de beneficiarse de la argentinidad para empezar a padecerla. Valgan, en este sentido, los casos de Leonardo Anselmi y Gerardo Pisarello. Al primero se le conoce por ser el impulsor de la ILP que resultó en la prohibición de los toros. La contribución a la barcelonía del segundo, primer teniente de alcalde de Ada Colau, se resume hasta el momento en haber supervisado, ufano como un capataz tras el carajillo, la retirada del busto del Rey emérito.

Hasta que lleguen mejores días no queda sino agarrarse al único argentino que, ejerciendo de tal, sigue brindándonos su gracia de cuando en cuando. Me refiero, claro está, a Joaquín Sabina. Y es que así está el patio. O, como diría Discépolo, ¡qué vachaché!



Libertad Digital, 28 de julio de 2015

sábado, 25 de julio de 2015

Esgotada


Este miércoles, la alcaldesa Colau salió agotada del Ayuntamiento y, con arreglo al exhibicionismo que viene caracterizando su mandato, lo hizo saber. En Twitter, que es donde se publican estos bandos. No recuerdo que Serra, Maragall, Clos, Hereu o Trias dijeran jamás nada parecido, si bien es cierto que, a diferencia de Colau, ellos no trabajaban en el Ayuntamiento: eran alcaldes, lo que excluía la posibilidad de cumplir jornadas laborales y, obviamente, salir agotados de ningún lado. De Romario para arriba estar cansado no es un atenuante y, con ser feo que alguien te arroje el cansancio a la cara, que lo haga la alcaldesa es, además, temible; sobre todo, porque el cansancio no es, no debería ser, un valor político, y menos aún un frontis moral que realce, matice o disculpe una obra de gobierno. Hay una gran diferencia entre abuchear a un alcalde y abuchear a un ciudadano que sale agotado de su centro de trabajo. Para lo segundo hay que ser un mal nacido. Y si el ciudadano en cuestión es mujer y madre, una bestia sin entrañas. Ahí, en ese lienzo dickensiano, encierra el populismo cualquier conversación sobre sí, es decir, sobre el poder. Podría estar en casa con mis hijos, pero aquí estoy, retirando un busto. Habrá que estar preparado, por cierto, para cuando Ada tenga la regla, que será otro jalón de su retórica dove, por la simpleza real. (Ah, y esas gentes tipo PAH que esperan a la alcaldesa a la salida del trabajo. Ella no lo sabe, pero se trata de un escrache. Un escrache inverso, si se quiere, pero un escrache.)

jueves, 23 de julio de 2015

Listerías

Pujoles Ferrusolas, ni uno, y no precisamente por falta de ejemplares. (Qué exótica, Cataluña: los Pujol están excluidos por razones no muy distintas a las que excluirían a Enric Marco.) Tal vez Diana Garrigosa, por aquello de ir enlazando tradiciones. Y Anna Sallés, claro, médium demediada. Hay apuestas menos arriesgadas: Miquel Calçada, Isona Passola, Mònica Terribas, Carles Capdevila, Carme Ruscalleda, Lluís Llach, Joel Joan, Jaume Barberà... Pienso también en Sílvia Bel, musa del Tricentenari. Y, por supuesto, en el Tercio Valenciano: Vicent Sanchis, Vicent Partal, Isabel-Clara Simó... Por el Charnego suena Eduardo Reyes (Pino, Córdoba) y yo me atrevo con Justo Molinero (Villanueva de Córdoba, Córdoba) y Lluís Cabrera (Arbuniel, Jaén). Por parte de La Vanguardia, la Pilar, el Màrius, el Jordi, el Francesc-Marc... Ah, y algún ninotaire, que no vayan ahora a hacerse los bohemios después de rendir tantos servicios a la patria. Como jefe de filas de la legión inglesa, Mathew Tree. El verdadero reto, no obstante, es que la lista sea de veras transversal, y para cumplir esa condición no se me ocurre mejor candidata que la Sra. Rius, madame de Cataluña. Eso sí, si hablamos de glorias nacionales, nadie como Josep Maria Flotats. Y un furero, qué demonios; después de todo, la cosa va de vísceras. Por descontado, Dyango, el Anchoveta y la Feliu (alguien tendrá que darle conversación a la Sra. Rius). (He pedido al Ratpack, un grupo de golfos con los que como los viernes, que me echen una mano. Y me la han echado, sí, pero al cuello: “La carpa Juanita, l’ou com balla y el gegant del Pi”. Gentuza, ya digo.) En la bancada de Dios, el Pare Manel (Granada) y Francesc Romeu. En cuanto al sector ‘provectos y venerables’, Joan Rigol, Oriol Bohigas y, hum... ¿Josep Ramoneda? Y con éstos y Hristo Stoichkov, Tortell Poltrona y alguien de Unió de Pagesos ya lo tendríamos. Bueno, y faltaría un ecuatoriano. Y un mourinhista. Y un poeta automático. ¡Esto no hay quien lo pare!

Libertad Digital, 21 de julio de 2015

jueves, 16 de julio de 2015

Plataforma por Cataluña


El catedrático Francesc de Carreras solía decir, cuando mitineaba para C's en los albores del partido, que en Cataluña no podía hablarse stricto sensu de pluripartidismo, ya que en realidad sólo había una formación: el Partido Unificado de Cataluña, que incluía, con matices más o menos cosméticos, a todos los partidos del arco parlamentario. En cierto modo, sugería De Carreras, la única sigla determinante es la C de Cataluña; si izquierda, derecha, de centro o liberal, es ya un asunto puramente anecdótico. En este sentido, la designación de Raül Romeva como número uno de la lista de Mas no es más que el enésimo refrendo de la existencia del PUC. O lo que es lo mismo: de un déficit de democracia que empieza a hacerse acreedor, si no del rapapolvo de España (¡harto impensable!), sí del de la Unión Europea.

No en vano, todas y cada una de las escenas que el nacionalismo catalán ha brindado estos días han reflejado esta profunda anomalía, empezando, claro está, por el uso discrecional de las instituciones para suscribir pactos partidistas. El gran drama de Cataluña es que la Cosa, como dice Boadella, viene dando una legión de políticos cuyo cometido no es hacer política, sino hacer historia. De ahí, obviamente, que no consideren aberrante okupar el Palau de la Generalitat para celebrar toda suerte de cimeras antiespañolas. Al cabo, la política exige ciertas servidumbres, y la principal de todas ellas es la servidumbre para con la realidad; cuando se trata de ilustrar la enciclopedia, en cambio, todo vale. Más si se trata de la Catalana. La única diputada, por cierto, que ha exigido a Mas, Junqueras y murieles que celebren sus encuentros en su casa, y no en la de todos, es Dolors Camats, de ICV-EUiA.

El candidato Romeva, como recordarán, es el mismo que, a propósito de unas maniobras militares, dijo tener indicios de que el Ejército español estaba tratando de invadir Cataluña. Y que, en razón de esos indicios, reclamó por carta a la UE que llamara la atención al Gobierno de España. Algo antes, en otro de sus raptos grafómanos (todo es literatura, ay) formuló esta pregunta a la Comisión Europea: "¿Cree la Comisión Europea que estos hechos tan graves, vistos por millones de personas, incluidos niños, deben quedar impunes?". Por "hechos tan graves" el bueno de Romeva entendía el pisotón que Pepe dio a Messi en un partido de Copa del Rey. Y así hasta 2.000 intervenciones, que le valieron, durante la última legislatura, el título de eurodiputado más trabajador.

Charnego, comunista, culé, nacionalista... Va a tener razón mi amigo Oriol Trillas, que hoy me decía: "¡No tengas ninguna duda de que si Vázquez Montalbán estuviera vivo, lo habrían puesto a él en vez de a Romeva!". El PSUC, en efecto, está al fin a las puertas de gobernar en Cataluña. Si es que alguna vez ha dejado de hacerlo.


Libertad Digital, 15 de julio de 2015

miércoles, 15 de julio de 2015

Una gallina desplumada

Querido amigo,

"El primer ministro griego se fue siendo David ante Goliat y ha vuelto siendo una gallina desplumada. No se podía hacer un órdago más raquítico y, probablemente, más ridículo. Cargaron las mulas con las grandiosas alforjas de la democracia y del pueblo, y han hecho un viaje a ninguna parte. Lo más triste es que el susodicho pueblo deberá lidiar con una situación económica terrible, una incertidumbre que se alargará no se sabe cuánto, una Europa que los ha puesto cara a la pared y un gobierno que está en la cuerda floja. Se vislumbran nueva e inevitables elecciones. Lo cual abunda en el despropósito. Y eso es lo más terrible, que arrastraron a la ciudadanía a un referéndum que escondía grandes expectativas y sólo había humo. Gran estafa para llegar peor al punto de partida. Es lo que tiene el populismo, que siempre desmiente a la realidad, hasta que la realidad le da un sonoro y rotundo sopapo."

Hablábamos, hace poco, de nuestro querido Iván Tubau y el modo como pasó al pobre Rubianes por el método Gombrowicz en su célebre discurso del Palau. El fragmento que le envío corresponde al artículo que hoy publica Pilar Rahola en La Vanguardia; ni siquiera va a hacer falta que cambie 'primer ministro griego' por 'presidente de la Generalitat'. En un prodigio de periodismo polaroid, éste se va apareciendo solo. Tanto es así que parece llevarse entero el sopapo del final.

Un fuerte abrazo,
JM